jueves, 16 de mayo de 2013

Reporte 10: 16/05/2013


El relato quincenal se nos fue a las pailas, y es que cuando baja la ansiedad y crece el vínculo con Mullumbimby  pareciera que está demás actualizar el diario de viaje. Pero no lo está. No solo porque su origen  ha sido establecer un puente mágico con la familia y los amigos que tanto queremos en Chile, no solo porque sirve de estímulo para que alguno de ustedes se reporte, o para que el día de mañana podamos leer esta bitácora y recordar tantas anécdotas que de lo contrario se volarían con el viento, junto a los dientes, el pelo y vaya usted a saber qué otra cosa más. Es, por sobretodo, una buena manera de recordar cuan generosa ha sido la vida con nosotros, un recordatorio para estar siempre agradecido de Dios y su creación.
La verdad es que nunca habíamos experimentado una manera de ser y de estar en el mundo tan plena. A la naturaleza desbordante de Mullumbimby se nos han sumado valiosas amistades. Tenemos muy buenos amigos y distintos: Andres, Evy, Miki y Piari ya los conocen por cuentos; ahora se integran Nicola y Sherrie, nuestros nuevos camaradas hippies de Mullumbimby (él Italiano y ella Australiana); a menos de dos horas Nico Larraín y María Vial nos reciben con mucho cariño en Brisbane, y la lista sigue, quizá con mi mejor  amiga y querida Jose.

El trabajo es otro regalo. A pesar de los contratiempos que alguna vez pasamos (y que por el carácter y la intensidad de estos personajes seguiremos pasando) es un verdadero lujo estar aquí. Hoy, barnizando las terrazas de las cabañas me acompañaban cantando los Kookaburras, aves del reino de los kingfishers como nuestro querido Martín el Pescador. Pincelando, contemplando este horizonte que no cansa nunca, mirando el mar como telón de fondo entre las montañas, pensando en la vida de Robinson Crusoe (que Jose y yo leemos por las tardes) no me deja otra salida que volcarme hacia lo divino, abrir los brazos en forma de agradecimiento, pero también de entrega, porque cuando la vida te regala tanto no queda más salida que regalar tu propia vida para esto que se parece a la belleza, el bien y la verdad en un pueblito perdido en el mundo.

Los queremos mucho a cada uno de ustedes, y hasta cuando sea que nos volvamos a encontrar, decirles que estarán muy cerca de nosotros, porque en nosotros viven. Les deseamos lo mejor! 

Ahora es mi turno. Después de las palabras de Cristóbal, que representan los sentimientos de ambos, me centraré más en los hechos que han acontecido estas últimas semanas. Comenzar por contarles que acá, gracias también a las costumbres de la gente de Mullumbimby y otros factores, hemos ido cambiando nuestra dieta a una más saludable y orgánica. Acá está mal visto comprar la fruta y verdura en Woolworths (equivalente a Lider de Chile), porque en este pueblo se apoya principalmente a los “farmers” locales, y hay una conciencia muy fuerte con eso. Por lo mismo, intentamos comprar en los locales de vegetales o en los markets (ferias) que generalmente se hacen los fines de semana. Y nosé si será algo meramente psicológico, pero nos sentimos mejor, comiendo más sano. Como ejemplo, mi desayuno de todos los días consiste en: avena (que la noche anterior dejo remojando en jugo de naranja), fruta picada, mix de semillas y nueces, y yogurt natural. Todo mezclado y mmmmm!! Se los recomiendo 100%!! Jaja. Y complementando este cambio en la dieta, salimos a caminar al parque nacional que tenemos a 100 metros de nuestra casa, además de que comenzaremos a ir a clases de yoga 1 o 2 veces por semana los dos juntos. Asique por lo que pueden ver estamos disfrutando no sólo el lugar sino también lo que éste nos ofrece.

Estas semanas, que ya están empezando a ponerse frías, aprovechamos los últimos rayos calientes del sol y hemos ido mucho a las playas. Encontramos una en Byron Bay que nos encanta.

Por otro lado, anoche volvimos de una visita a Brisbane que les hicimos a nuestros amigos Nico y María. Estuvo genial, llena de paseos por la ciudad, caminatas, una comida exquisita en la noche, y buenas conversas. Visitamos el Mount Coot-tha, un cerro con senderos muy bonitos, que terminó con una visita a los jardines botánicos. Luego nos tomamos el CityCat (un ferry que va por todo el río que cruza Brisbane) y nos bajamos en South Bank, donde se encuentra una playa artificial en medio de la ciudad, aunque obviamente con muchos más recursos que la de Lavín. Después de volver a la casa de Nico y María, ya de noche, nos subimos a nuestra “Wacha” y partimos de vuelta a nuestra casa, sin saber que no llegaríamos con tanta facilidad. La pobre Wacha no dió más y se apagó justo cuando tomamos la salida de la carretera para entrar a Mullumbimby. Por suerte tenemos contratado un seguro de asistencia en carretera y llegaron a ayudarnos a los 10 minutos, arreglando el problema y pudiendo finalmente llegar muy tarde a dormir. Así, hoy nos levantamos para partir otro día de trabajo, y esperando ver qué nos traerán las próximas semanas en este lugar tan sorprendente.

Los seguiremos poniendo al día y esperamos que la misma energía que nos acompaña a nosotros, los acompañe también a cada uno de ustedes en sus respectivas actividades. Los queremos mucho.

 Gumtrees desde la perspectiva de un daltónico

 Brunswick Market un sábado por la mañana

 El Cristof tocando su nuevo instrumento

 Nuestro diario amanecer

Jose, Nicola, Dante y la piccola Aurora en Brunswick Beach

 Robinson Crusoe en Byron Bay Beach

 Byron Bay Beach

 Cuando la lluvia juega con el sol....

 De izq. a der: Jose, Nico, Cristof, Pedro y María

  En los Botanic Gardens de Mount Coot-Tha

 Botanic Gardens de Mount Coot-Tha

 White Ibis

En los Botanic Gardens

En el City Cat con la sonrisa a flor de piel

 Heading South-Bank

 La famosa playa artificial! Y con Salvavidas!!

 Pana (alternador) llegando a casa. En 5 minutos asistencia y en 25 ya nos íbamos con el auto arreglado...Acostumbrarse a lo bueno no cuesta nada, se los prometo!

martes, 9 de abril de 2013

Reporte 9: 9 de Abril, 2013


Nunca sé cómo empezar los reportes… me es muy fácil quedarme sólo en la descripción de los hechos, pero haré un intento de complementar anécdotas con emociones y sentimientos.

Son tantas cosas las que hemos vivido desde que les escribimos por última vez, que seguramente se nos quedará algo en el tintero, pero hemos estado subiendo fotos y novedades también a facebook, por lo que la mayoría de ustedes igual ha estado al tanto de lo que va pasando, como es, por ejemplo, mi corte radical de pelo. La idea surgió un día cualquiera y se concretó a la semana, aproximadamente, y creo que fue una gran decisión en cuanto a comodidad, cambio de look y tomar un riesgo sin darle mayor vuelta en la cabeza. Eso es reflejo de cómo nos hemos sentido hasta ahora en este lugar, Mullumbimby, que nos ha acogido como si nos hubiese estado esperando siempre. Llenos de energía y liberados de tantas ideas, prejuicios, costumbres, etc, hoy sentimos que realmente estamos formando nuestra familia, Escobar Barceló, como queremos que sea, y esperamos que siempre tengamos la claridad para mantener este camino que hemos ido escogiendo, no olvidarnos de lo que nos está impulsando ahora a tomar estas decisiones, incluso después de que volvamos a Chile y nos encontremos nuevamente con nuestra cultura, que tanto queremos pero que se presenta en algunas formas como amenaza a esta exquisita libertad que estamos viviendo acá. No quiero sonar como comparando Chile y Australia, ni criticando. Queremos mucho a nuestro país latinoamericano y sabemos que en algún momento volveremos con todas las ganas de asentarnos allá, pero quiero tratar de comunicarles lo felices y plenos que nos sentimos viviendo acá.

Bueno, ahora a los hechos. Contarles que hemos estado aprovechando de hacer más paseos al Mount Jerusalem National Park, que está al lado de nuestra casa. Nuestra “Wacha” es la más apañadora, va a todas con nosotros, y se nos ha portado de maravilla. En uno de esos paseos llamamos a nuestros amigos Andrés, Evy y Leo para que se nos sumaran en un picnic, y bastó proponerles para que estuvieran esperándonos fuera de la casa, listos para un día de campo. Asique agarramos lo que había en el refri y partimos (esta vez en el auto de Andrés, ya que la Wacha tampoco es tan grande ni aguanta tanto peso…jaja). Fuimos a un tranque que está al final de un sendero precioso, pero que la caminata fue un poco sufrida debido al peso de la comida/cervezas (nos fuimos bien equipados), pero el esfuerzo valió la pena y llegamos a un lugar muy lindo, donde tiramos una frazada y nos dispusimos a pasar la tarde. Todos se bañaron menos yo (no me atreví por miedo a los bichillos), pero lo pasé genial cuidando a Leo, jaja. Ya después de unas cuantas horas en el tranque, decidimos volver al auto e ir a la cascada: gran descubrimiento para nosotros!! Esa cascada la podemos ver desde nuestra casa, pero no sabíamos cómo llegar. Ése día Andrés nos llevó y no hemos parado de ir.

También hemos hecho paseos por los alrededores de nuestra casa, tomando otros caminos y descubriendo ríos, puentes colgantes, casas abandonadas y paisajes desbordantes.

Por otro lado, nuestro trabajo en Koonyum Range Retreat se complementó este mes con el trabajo en el Bluesfest. Un festival de 5 días que se hace en un lugar muy cerca de Mullumbimby, y ahí estuvimos atendiendo el stand de sushi que tienen Miki y Piari (nuestros jefes del Bed and Breakfast, que tienen varios negocios). Fueron días muy cansadores, porque trabajamos hasta las 1am todos los días, pero valió la pena!! Pudimos ir a ver muy buenos conciertos (Manu Chao, Wilco, Xavier Rudd, Michael Kiwanuka, Rodriguez) y Cristóbal descubrió otras bandas nuevas para nosotros. Además el ambiente de festival acá es muy entretenido, cada uno en su onda muy original.

Unos días después de terminado el festival, cuando ya volvíamos a nuestra rutina del Bed & Breakfast, tuvimos la grata sorpresa de una llamada telefónica anónima. Eran nuestros grandes amigos Nico Larraín y María Vial, que se acaban de casar en Chile y a los dos días partieron a Australia a hacer lo mismo que nosotros, por un año. Y nos llamaban para contarnos que estaban en Byron Bay!! Partimos al otro día a buscarlos y los trajimos a nuestro hogar a dormir por dos noches, y mostrarles de qué consta nuestra vida acá. Fue increíble poder compartir todo esto con ellos. Con Cristóbal parecíamos dos niños, ansiosos de mostrarles tantos lugares, que seguramente nuestros amigos quedaron cansados con la visita, jaja. Pero fue muy lindo el encuentro, y más aún saber que estarán viviendo tan cerca (Brisbane).

Bueno, ahora dejo espacio al relato de Cristóbal, para no aburrir tampoco a nuestros lectores con tanto bla bla.

Que difícil resulta escribir un reporte cuando lo novedoso, la anécdota, lo rápidamente digerible ya ha quedado atrás como una primera etapa. Supongo que postergar la temporalidad de este relato se deba, exclusivamente, a la experiencia misma que se ha profundizado. Este síntoma (esperemos crónico) es el que intentaré compartir brevemente.

La sensación de seguridad que te otorga Mullumbimby ha sido una experiencia tan agradable como nueva para nosotros. En el nivel más higiénico, que es el de la seguridad material, The Biggest Little Town in Australia parece ser insuperable. Estacionar el auto con ventanas abiertas y llaves puestas, sin importar cuanta cosa haya quedado adentro, es cosa diaria. Tu único peligro serán las arañas o la lluvia que te pueda terminar inundando los pedales. Acá en definitiva, el hombre no es un lobo para el hombre, y la comunidad es tan sagrada como la persona.

Vivir con esta tranquilidad ciertamente proporciona seguridad psíquica, le permite a tu organismo redirigir toda esa energía, tanto excedente que queda abierto de golpe para ser gastado ociosamente. Pero no solo de bienes vive el hombre. Vivir en el bosque, entre muchas otras cosas, también te enseña a contemplar. Te ayuda también a contemplar lo contemplado, y es en esta dimensión que Mullumbimby nos abrió la puerta: la seguridad del espíritu.

En palabras de H. Arendt el espíritu corresponde al lugar donde cohabita el pensamiento, el juicio y la voluntad. Es la facultad activa que tenemos los seres humanos para construir nuestra vida y tomar decisiones. Y es en ese territorio, una vez que ya ha decantado la sorpresa, en el que hemos estado viajando últimamente con Josefina. Reconocernos en nuestra singularidad, compartirla y ver con distancia tantos fantasmas que pisábamos en el concreto ha sido un regalo que se lo atribuimos al misterio de contemplar todo desde la montaña. Esperamos, para cuando el tiempo indique, enfrentar esos oxidados miedos de raíz, aunque por ahora sea pura voluntad.
Estamos bien porque estamos vivos y con vida. Hay amor y excedente de proyectos (viajes, sueños, ideas, corazonadas), hay confianza inusitada y entrega absoluta (al fracaso, a otros escenarios, a la magia de la vida).

Cuando tienes la mochila al hombro te das cuenta que los sueños del espíritu son el mejor puerto para desembarcar y continuar hacia nuevos destinos.

Los queremos mucho, porque son nuestras raíces y nuestra constante compañía.


El amanecer desde nuestra pieza, todo los días a las 6:30am 

Cristóbal bañándose en el tranque 

Cuidando a Leo mientras los demás nadaban en el tranque 

Cascada con Andrés, Evy y Leo 

Cristóbal bañándose en la cascada 

 
Playa de Byron Bay

Byron Bay con Miki y Piari 

Ojo con el puente colgante! 


Cristóbal haciendo su trabajo de jardinero 

En Kinoko Sushi, Bluesfest 

Bluesfest 

Carpas del Bluesfest 

Playa, vino, galletas, queso (cordialidad de las villas) y grandes amigos

 
En la cascada con Nico y María

miércoles, 6 de marzo de 2013

Reporte 8: Marzo, 2013.


Miercoles 6 de marzo, 2013
Koonyum Range Retreat
Mullumbimby, NSW

Mullumbimby es un nombre extraño, entre trabalenguas y dialecto, de sonidos contrapuestos, un claroscuro: mullum-bimby. Es como lo sagrado, algo que fascina y repele simultáneamente, me asusta pero me gusta como canta la cumbia. Todo eso es este lugar, un bosque tropical que nos ha recibido en su temporada mojada, debiendo lidiar con tormentas, lluvias paralizantes y semanas bajo el abismo, pues aquí, arriba de la montaña donde vivimos, a veces puedes terminar habitando en la espesa compañía de nubarrones estancados o bien, amanecer con un sol encandilante que se filtra entre medio del bosque para presenciar -disfrutar, contemplar- en silencio el maravilloso lugar en el que hemos decidido echar raíces.
Mullumbimby es perfecto, casi casi perfecto, “here is where the real thing is happening” como diría nuestro amigo Miki, un pueblo hippie, de gente amable, sana, auténtica, que escucha y se hace escuchar. Es “The biggest Little town in Australia” por ser el primer pueblo en generar su propia energía, con una fuerte conciencia por los productos locales, preocupándose que las grandes empresas introducidas no terminen afectando al ecosistema, tal como sucede aquí con las ranas introducidas, los árboles introducidos y todo lo que no forme parte de la armonía que la naturaleza de los lugares otorga. Aquí hay orgullo y preferencia por lo local, y si es orgánico y sustentable, tanto mejor.
En un plano particular, Mullumbimby además representa para nosotros un futuro, la certeza de que nuestra vida debe seguir desarrollándose en compañía de la naturaleza. A ratos se nos olvida estar en Australia, porque hay algo del sur chileno que nos acompaña a todas partes. Pero seamos francos, esto es un paraíso, tenemos un trabajo que nos gusta, vivimos en un bosque encantado, miramos todo desde la montaña, y no por ello perdemos los beneficios que tiene toda ciudad. Mullumbimby es también cafes, canchas de tenis -públicas, buenísimas y gratis-, sesiones de música, bibliotecas high tech, mercados, festivales de cine, pizzerías italianas, bares y mucha onda, buena onda. A 10 minutos tenemos playas para elegir, parques nacionales para elegir, paradas para contemplar. Estar acá representa para nosotros el premio de haber buscado un lugar así, aunque nunca creyéramos que existiera algo tan hecho a la medida.
Ya, no les quito más tiempo, ahora Josefina tiene mucho que compartir. Pausa ideal para ir por un café y continuar leyendo el diario: Con mochila al hombro.

Ha pasado un mes desde que escribiéramos nuestro último reporte, y lo hacemos desde la que ahora es nuestra casa y trabajo, arriba de la montaña, con la alegría de estar teniendo esta oportunidad de crecer y aprender, y al mismo tiempo compartiendo el maravilloso viaje que acaba de emprender el Papo y la Belén en su casa rodante. Es que empatizar con estos aventureros es algo que surge desde la guata, algo que nace espontáneamente.
Lo primero es contarles que nuestro comienzo en el trabajo fue bastante movido, con mucho que hacer, desde tormentas a temporada alta en las cabañas. Y en eso, hemos tenido nuestros altos y bajos, pasando por semanas bastante críticas, trabajando más de lo esperado y viviendo todo con mucha intensidad. Así fue que hablamos con Piari y Miki, nuestros amigos y jefes, encontrando acción y reacción, así que estamos con las pilas nuevamente cargadas para continuar acá. 
Éste es un lugar increíble. Consta de la casa principal (donde viven Miki, Piari y sus dos hijos Pele y Teva) y nuestra pequeño departamento que queda debajo de su casa, donde tenemos un balcón con vista alucinante, y la piscina que ya muchos han visto. Además hay 3 cabañas, súper bien mantenidas, con todo el lujo que requieren para lo que cuesta quedarse en ellas. Nuestro trabajo es limpiarlas y prepararlas para cuando la gente llega, llevar el desayuno, la comida, o sea anfitrionar, algo muy entretenido. Además a mí me toca hacer trabajo de oficina (bookings y responder mails) mientras a Cristóbal le toca mantener el jardín. Como se pueden imaginar, siempre hay algo que hacer. 
Por otro lado, nos juntamos siempre que tenemos días libres con Andrés y Evy, vamos a hacer asados al parque, a caminar y hacer picnic en los parques nacionales que tenemos por aquí. Ellos son una gran pareja, de una generosidad abundante, ayudándonos con cada problema que tenemos, recibiéndonos en su casa siempre con unos banquetes increíbles y largas conversaciones. Estamos muy felices de tener a estos amigos tan cerca, son un gran apoyo.
Volviendo a las tareas de nuestro trabajo, contarles que hace dos días fuimos a hacer limpieza en otra casa que tienen Miki y Piari en Byron Bay (se llama Bali in Byron), que también arriendan. Esta es una casa entera de estilo oriental (ambientada en Bali), con mucha vegetación y toda la privacidad para recibir a una familia grande por una temporada. Y bueno, después de limpiar y terminar el trabajo nos subimos a la “wacha” (nuestro auto) y sorpresivamente no quiso partir. Intentamos muchas veces pero no hubo caso, así que lo tuvimos que dejar ahí, y hoy ya contratamos un seguro que justamente cubre estas cosas: si te quedas en pana o le pasa algo al auto mientras estás andando, ellos te  van a buscar donde estés y lo arreglan. Chequeo previo ya le hicimos: Batería no es dice el dostor aquí, probablemente sea el motor de partida. La verdad, vivir acá sin un auto es bastante difícil, porque estamos arriba de la montaña y no hay cómo bajar al pueblo de otra manera (aunque hemos hecho dedo un par de veces y resulta bien, pero para eso hay que tener tiempo). 
Esta tarde, luego de revisar el auto y contratar el seguro, nos fuimos a caminar al parque nacional que tenemos a 5 minutos de casa. Paramos en una lagunita donde Cristóbal nuevamente aprovechó de bañarse sin ropita (algo que practican mucho aquí en la zona) junto a Sammy, el perro de la familia. Llegamos hace un rato, cansados y con ganas de ir a dormir. Aquí van a ser casi las nueve y ya es hora de irse a la cama, aunque no lo crean.
Seguimos en contacto, seguimos recibiendo sus reportes de vuelta, y seguimos juntos para todos lados. Aquí en la montaña se los siente más cerca que nunca.
Antes que se nos olvide. Más abajo van las fotos de siempre y los link para que vean los videos de Bali in Byron y Koonyum Range Retreat, los lugares en los que trabajamos y descansamos.

Bienvenidos a Mullumbimby, el más grande de los pequeños pueblos australianos.

 Driving home on "La Wacha"

 Qué no nos hemos encontrado haciendo limpieza en las cabañas: 
desde ropa interior a packs de cervezas listos para destapar.

Se viene el invierno y el leñador Cristof provee a los 
huéspedes con su calor humano. 

Una mini lagartija con ganas de quedarse en el dedo gordo

 Una mini rana en nuestra ducha. 
Ojo, casi nada es mini aquí, esto es improbabilidad pura. 
Todo es gigante, como se mencionó en el reporte anterior.

 Bali in Byron. Si se quedó con ganas de +, más abajo viene el video

 Josefina, Leo y toda la amistad de un buen asado en Brunswick.

Cristof, un hippie más de Mullumbimby junto a Sammy 
bañandose en una parada del Jerusalem National Park.

El link para el video de Bali in Byron
http://vimeo.com/61162260

Y el link para el video de nuestra casa, en Koonyum Range Retreat
https://vimeo.com/61162261


miércoles, 6 de febrero de 2013

Reporte 7: Febrero, 2013.


Jueves 07 de Febrero,
810 Left Bank Rd,
Mullumbimby,
NSW, Australia

En este momento les escribimos sin contención, con la guata que explota de alegría, con un bagaje de experiencias que podría demorar años en narrar, con la sensación que haber buscado esta vida ha sido desde su semilla una sincera aventura. Ahora que la vida misma se nos muestra, con una naturaleza desbordante que suda sabiduría, con la compañía de personas maravillosas a lo largo del camino y con la certeza de que Dios es Amor, la guata sigue hinchada de felicidad. Hoy somos dos niños que quieren bailar con ustedes.
Llegamos a Mullumbimby hace menos de una semana. Andres, Evy y Leo nos esperaban con una comida alucinante, condimentada con semillas y vegetales que la misma tierra acá bota y con la que luego Evy hace magia. La casa está perdida en la selva, desde la ventana se ven todo tipo de serpientes, pavos salvajes que viven en el bosque, goannas (una suerte de iguana prehistórica que puede alcanzar fácilmente el metro y medio de largo) arañas chicas, medianas, grandes y gigantes, tan gigantes que atrapan a los pájaros para alimentarse. La flora también es imponente, y si tuviera distinciones para nombrar cada árbol y cada flor nos quedaríamos largamente perdidos en este bosque. Quien sí sabe de esto es nuestro amigo Andres, un perfecto personaje para que Werner Herzog  documentara, un superhombre, una historia que tiene que ser rescatada por la filosofía y por el cine. Su trabajo consiste en escalar árboles, cortarlos poco a poco para que así no destruya las viviendas o no caigan en los cercos eléctricos. Su trabajo dura 4 días a la semana, comenzando al alba y terminando a las 16:00. El resto de la tarde queda libre para la familia y los amigos.
Mullumbimby es también la tierra de los hippies  de Australia y del mundo entero. Solo como modo de anécdota contarles que acá, del excremento de las vacas crecen unos hongos alucinógenos que la gente local recoge y come: the magic mushrooms as they call it.
Ha sido una semana intensa, de muchos paseos por parques nacionales, de mucha amistad con esta maravillosa pareja que nos ha recibido. Una semana en la que hemos estado bajando a la ciudad en bicicleta, repartiendo CV como para comenzar a instalarnos aquí, pues desde que llegamos supimos que este era el lugar en el que queríamos pasar el resto del año, tanto así que con Andres fuimos a probarnos al equipo de fútbol de Mullumbimby (Mullumbimby FC) y resulta que ahora el entrenador me quiere adentro para comenzar el torneo nacional (una suerte de 5 división Australiana). Todo iba calzando, pero quedarnos en este lugar hace una semana era una intuición, puro olfato y deseo. Ahora, sin embargo es una certeza: no más bicicleta, no más búsqueda de trabajo. El milagro ha ocurrido, y Josefina mueve los dedos para contarlo.
Sabíamos que necesitábamos un auto para movernos por el área. Éste es un lugar donde las distancias son largas y con caminos de tierra en medio de los campos. Por lo mismo, y para no molestar a nuestros amigos pidiéndoles que nos lleven a todas partes, nos compramos un auto. Ayer (miércoles 6 de febrero), y por AUD$700, nos entregaron nuestro Toyota Corolla Seca, año 1991. Fuimos a buscarlo en el auto de Andres a un pueblo vecino, y Cristóbal volvió manejando nuestra nueva adquisición (gran desafío porque acá se maneja del otro lado del camino, y todo está al revés en el auto!). El problema es que la persona que nos vendió el auto nos advirtió de que tenía el embrague resbaladizo, y nosotros pensamos, con nuestra poca experiencia y gran entusiasmo: “no importa, llevémoslo igual”. Y así fue como cuando volvíamos a la casa, en el último tramo del camino (y el más empinado), nuestro Corolla no pudo seguir subiendo y quedamos en el silencio de la noche en medio de la selva. Al poco rato Andres se percató que ya no veníamos tras él y fue en busca de sus amigos desamparados. Tuvimos que dejar el auto estacionado en una plantación de plátanos que estaba cerca y volver un poco bajoneados a la casa a dormir. Pero hoy ya nos reímos de lo ocurrido y tenemos hora con el mecánico el lunes, para arreglarlo y dejarlo “tiqui-taca”. Aquí les ponemos una foto del auto (que por lo demás es nuestro primer auto! Así que estamos super emocionados!)
Bueno, así comenzó nuestro día. Llamando a mecánicos para ver quién nos podía ayudar pronto a arreglarlo (y que no nos salga tan caro), cuando en ese momento recibimos una llamada que nos dio aún más alegría y que no podemos dejar de compartir con ustedes: conseguimos trabajo. Pero no cualquier trabajo. Se trata de una pareja (ella de Estados Unidos y él de Israel), muy simpáticos, y que tienen algunos negocios acá en la zona. Uno de esos negocios es un Bed & Breakfast, bastante lujoso, que está cerca de donde nos estamos quedando ahora, en medio de la montaña y la selva tropical. Consta de 4 piezas con cocina, baño y piscina, que están para que la gente vaya por unos días a retirarse o a pasar la luna de miel, entre otras cosas. Y bueno, esta pareja estaba buscando a alguien (o idealmente a otra pareja) para que vivan ahí, en una pieza del bed & breakfast, y trabajar manteniendo la limpieza, el jardín, recibiendo a los clientes y ayudándolos a tener una gran estadía. Obviamente apenas vimos el aviso, postulamos, sin mucha ilusión. Dos días después nos encontrábamos teniendo una entrevista con ellos, y luego hoy recibiendo esta grandiosa llamada: nos contrataron para el trabajo, y empezamos mañana mismo. Asique partiremos con nuestras mochilas a quedarnos en esta isla paradisíaca, hasta finales de noviembre. Aquí les dejamos el link de nuestro palacio (avísenos si vienen para hacerles la cama):

http://www.koonyumretreat.com.au/

Estamos muy ilusionados con todo lo que está pasando. Estamos muy felices e increíblemente agradecidos por todas las oportunidades que se nos han presentado tan fácilmente. Nos sentimos acompañados por las buenas energías que ustedes nos mandan, y por la mano de Dios y nuestros seres queridos que están presentes en espíritu. Los mantendremos al tanto de cómo sigue esta aventura, que nos trae muchos sentimientos y nos tiene ansiosos y nerviosos, pero con el pecho inflado de felicidad.

810 Left Bank Rd, Mullumbimby. 
El hogar en el que amablemente nos han hospedado nuestros amigos


La terraza, un lugar para conversar largamente.

 Antes de que se rompiera, dando algunos brincos

 Que grupo! Un paseo al parque nacional

 En el medio del camino con 5 mangos por AUS $1. 
Claro, antes de que los pericos se compraran auto 


Ayrton Senna por las calles de Australia.

 La "Wacha" como la hemos apodado, 
con una modelo que me encontré por ahí

En Left Bank Rd, buscando señal de celular. 
De paso, recogiendo mangos, paltas y limones

domingo, 27 de enero de 2013

Reporte 6: Enero, 2013.


Sydney, Domingo 27 de Enero.
Josefina ya lo adelantaba en el reporte anterior. A las 7:15 del viernes 1 de Febrero dejamos la ciudad y tomamos el tren hacia Byron Bay,  el punto más lejano al este de Australia. Probablemente también lo más lejano a la vida de ciudad en la que nos hemos criado. Una vez en Byron Bay haremos conexión con un bus local para adentrarnos en Mullumbimby, lugar en el que nos estarán esperando Andres, Evy y su hijo Leo la noche del mismo día.
También adelantaba Josefina sobre nuestro trabajo durante enero como barman y barwoman en la Spiegeltent, Festival de Sydney. Y a diferencia de Mullumbimby que sigue habitando en nuestro imaginario, la experiencia en Spiegeltent durante este mes forma parte de los hechos, ya es parte de nuestra historia. Resumiendo, confesamos que de haber sabido en qué consistiría el trabajo, probablemente nos hubiésemos ofrecido de voluntarios, porque la moneda de cambio habría sido el trabajo mismo, la satisfacción –no material- que sospecháramos nos dejaría. Pero nada de eso sabíamos, como tampoco sabíamos que tanto a Josefina como a mí nos tocaría trabajar principalmente en el bar dentro de la carpa Spiegel, es decir, en el bar desde el que se ven los conciertos, el teatro, las performances, en el bar que de paso se interactúa con los artistas y en último término, donde se vende cerveza, vino, spirits y cidra –el nuevo trago preferido de la cochela-. Fue un mes agotador, de turnos largos –entre 10 y 12 horas- pero de mucho aprendizaje y diversión, de nuevas amistades, y de un repertorio cultural que recordaremos de por vida. Y hoy domingo, un día de lluvia en el que finaliza el Sydney Festival, Josefina me hizo un regalo y yo le hice un regalo a ella: fuimos por primera vez como público a ver el concierto de Perfume Genius, una banda que seguimos desde Santiago y que apenas supimos vendría a la Spiegeltent compramos las entradas. 15/10 el concierto, y aquí compartimos algunas de sus canciones.
Paralelo a estas historias de cantina, donde probablemente pasamos la mayor parte del mes, seguimos con nuestras actividades. Por un lado, Josefina ha estado dibujando plantas de los jardines botánicos para un concurso y estudiando más en profundidad sobre revistas de artista. Por otro lado, yo he estado leyendo libros, descargando películas –para luego verlas con Josefina- y estudiando para el examen de inglés que di ayer.  Y por los dos lados, seguimos agradeciendo haber hecho este viaje y dándonos cuenta de lo importante que ha sido llegar aquí para reafirmar la vida que queremos vivir y poder compartirla con nuestra familia y amigos. La vida está en otra parte solía pensar en Chile, y no es que la haya encontrado, o que antes la tuviera perdida. Simplemente siento que este viaje nos ha invitado a vivir la vida con más autenticidad. Eso se lo debemos a Sydney, y a tanto testimonio que hemos encontrado: el testimonio de un padre cristiano que invita a vivir una fiesta en Jesus, el testimonio de amor de tantas parejas homosexuales -que parecieran ser mayoría por lo demás-, el testimonio de la igualdad, la tolerancia y el respeto a la diversidad propio de la cultura Australiana. Difícil de narrar, pero ciertamente hace sentido al integrarte a un nuevo sistema de organización valórica y cultural. Esperamos vencerte en ese aspecto cuando volvamos Chile, y hacer de ti un mejor lugar.
Por último, aunque lo más importante, es decirles que los hemos extrañado mucho. Recordamos con mucha alegría el último año que pasamos en la cabina 403 de Pedro de Valdivia, un lugar en el que compartimos y construimos historias. Extrañamos los asados del domingo donde los Barceló Carrillo, y ese mantel largo que a veces se extendía hasta la noche sin advertir que alguien estaba haciendo correr el reloj más rápido que de costumbre. Extrañamos Asturias y los deliciosos banquetes que mi mamá nos preparaba con tanto cariño. Extrañamos los Domingos de película, la misa del San Ignacio, la comunidad, los seres amazónicos, a Huechuraba y Rancagua,  a los amigos de ayer y de siempre, a todos ustedes.

 Inside, una obra de teatro vista desde la barra. Nada de mal.

Josefina en el Bar de la Cidra

Cristóbal Sydneysider, en Enmore Park.

Comprobado. Bookdepository funciona mejor aquí que en Chile. 
En una semana teníamos los libros en la casa.

Hoy en primera fila para el concierto de Perfume Genius. 
Acá dejamos el link por si quieren escuchar una de sus canciones:



  133 Addison Rd, nuestra primera casa en Australia. 
Para con los que hemos hablado por Skype, este es el avioncito que pasa a cada rato.




lunes, 7 de enero de 2013

REPORTE 5: OTRO AÑO COMIENZA


Queremos empezar este reporte deseándoles a todos ustedes un muy feliz año!!! Los mejores deseos para cada uno. Esperamos que se cumplan todos sus sueños y proyecciones, y cuenten con que estarán en nuestros pensamientos siempre.
La verdad, nunca creí eso de que se acababa el mundo el 21 de diciembre, mucho mal entendido me gritan por acá. Pensaba: “lo que viene para adelante es demasiado entretenido y emocionante como para que aquí se acabe todo”, jajaja, asique aquí estamos para disfrutar de la aventura que nos trae el 2013!
Empezamos el año con harto trabajo. De “Nosh” (la empresa banquetera para la que trabajamos) nos habían calendarizado el 31 de diciembre hace mucho tiempo, ya que es la noche en que más eventos hay, y necesitaban asegurarse que tendrían el personal necesario para trabajar ese día. Asique nos anotamos para trabajar en los Botanic Gardens, un punto donde frente a nosotros estaba el Opera House y el Harbour Bridge, y donde se ven los mejores fuegos artificiales. Llegamos temprano a montar las mesas y hacer otras tareas, y tipo 19:00hrs empezó a llegar la gente. Eran cerca de 1000 personas que habían pagado AUD$400 por estar ahí y tener el mejor espectáculo pirotécnico. Fue una noche bastante movida (aunque pensamos que iba a ser peor). El único detalle es que alrededor de las 21:00hrs yo (Jose) me tuve que volver a la casa porque no daba más del dolor de cabeza. Entre el calor del día y estar trabajando a pleno sol, y luego la música, la muchedumbre, y probablemente otros factores, me hicieron aumentar la jaqueca hasta el punto que tuve que pedir permiso y simplemente volver a la casa. Asique bueno, así pasé mi media noche, acostada con una jaqueca insoportable, que continuó el día siguiente también, pero por suerte ya desapareció. Cristóbal se tuvo que quedar trabajando, y terminó a las 2:00am. Por lo que cuenta, fue increíble el espectáculo. Pasaban aviones haciendo piruetas, show de luces y los fuegos artificiales que salían del Harbour Bridge, y de los edificios caían como cascadas de colores.
Y con el comienzo de año, acá en Sydney también empiezan las actividades culturales de verano, todas reunidas en un festival que dura el mes completo, el Sydney Festival. En distintos puntos de la ciudad hay presentaciones de teatro, danza, música, artes visuales, charlas, etc… Y a nosotros nos toca trabajar durante todo enero en The Famous Spiegeltent (www.spiegeltent.net), que es una carpa de madera, construida en Bélgica el año 1920, originalmente un cabaret y que desde entonces ha recorrido el mundo como un espacio para las artes. Este año se instaló en un parque de Sydney y dentro hacen conciertos y performances al puro estilo circense. Nosotros estamos trabajando en los bares (hay dos bares fuera de la carpa y uno dentro), y nos toca también estar en el “backstage” donde están los artistas, es muy entretenido! Además nos tenemos que disfrazar para estar a tono con la onda de la carpa. Más abajo adjuntamos una foto de nosotros trabajando y otra de la carpa. Y el 27 de enero iremos a ver un concierto de Perfume Genius en el Spiegeltent, asique saludaremos desde el público a nuestros amigos que estarán trabajando en el bar, y quien sabe si a nuestro nuevo amigo cantante, a quien conoceremos en el back stage trabajando el 26..jaja. Ha sido muy entretenido trabajar ahí, y no es un trabajo muy pesado porque es estar detrás del bar vendiendo “beers, bubbles, wines, spirits and cider” (acá son secos para la cidra. Tienen de todos los sabores! Nos morimos por probarlas pero nuestro supervisor es un Gran Hermano que nos está mirando todo el tiempo). Además nos hemos podido hacer más amigos ya que somos un equipo  fijo, asique siempre trabajamos con los mismos.
Pero bueno, eso será hasta finales de enero. La Andrea (prima de Cristobal que nos recibió en Sydney y que ha sido nuestra gran ayuda y compañera, y que está ahora en  Chile de vacaciones) vuelve el 27 de enero. Esperamos pasar unos días con ella, para luego, el 1 de febrero, volver a hacer nuestras mochilas y tomar el tren a Byron Bay, una playa que queda al norte, muy cerca del límite entre New South Wales y Queensland. Al llegar a Byron Bay, después de un viaje de 14 horas en tren, nos tomaremos un bus a Mullumbimby (un pueblo un poco más al norte) donde nos encontraremos con nuestros queridos amigos Andrés y Evy. Ellos nos recibirán en su casa hasta que encontremos un lugar donde vivir y, por supuesto, un trabajo. Estamos ansiosos del encuentro con esta extraordinaria pareja, y de conocer al nuevo miembro de su familia que nació en septiembre del año pasado, Leo. Además, allá tendremos otro estilo de vida, muy distinto al de una ciudad, y eso nos entusiasma mucho. Hasta ahora hemos visto sólo fotos, pero parece un lugar con vegetación muy frondosa y tropical, y como nos dijo Andrés por teléfono hace unos días: “aquí hay muchos bichos y serpientes…”, asique sin duda será una aventura distinta!  
Bueno, qué más les podemos contar? Que estamos con la cabeza tan abierta y llena de ideas, que pasamos mucho tiempo soñando con nuestros proyectos, con la posibilidad de estudiar los Master en la University of Melbourne, y con todo lo que podríamos hacer después con esas herramientas. Además estamos llevando un “Book of Ideas, to make a living” (como lo bautizamos) donde anotamos los proyectos que nos gustaría desarrollar una vez llegando a Chile. Yo (Jose) acabo de recibir un libro que compré en BookDepository, que se llama “Artist´s Magazines: an alternative space for art” y que seguro estaré estrujando durante los próximos meses. Además estoy participando en un concurso que organizan los Botanic Gardens de Sydney, sobre ilustraciones botánicas. Asique a finales de enero tengo que entregar dos dibujos con toda la descripción botánica. He aprendido mucho! Cristóbal está leyendo harto sobre travels, cultural festivals and cinema, anotando hartas ideas y preparando el TOEFL que tiene que dar para la universidad.  También está escribiendo harto para su blog  “PINTURAS NEGRAS” sobre crítica de cine. Les mando el link para que puedan ver de qué se trata, el último artículo es su selección de las mejores 5 películas del año: http://escobarcristobal.blogspot.com.au. Estamos muy entretenidos cada uno con sus actividades, y aprovechando que acá uno se llena de ideas y muchas cosas parecen posibles.
Como siempre decirles que los extrañamos mucho y esperamos tener noticias de ustedes. Nos despedimos con un gran abrazo y hasta el próximo reporte, seguramente desde Mullumbimby, o despidiéndonos de Sydney!! 


La Jose desayunando un panqueque gigante, 
mientras Cristóbal toma un milkshake de caramelo, 
también gigante.

The Famous Spiegeltent, Sydney Festival 2013, 
Hyde Park, Sydney.

Jose y Cristóbal años 20 (Yellow Tail 
es la marca del vino y el nombre del bar)

Saliendo de casa a trabajar en Spiegeltent. 
La Jose maquillada como "mujer gangster"

 Cristóbal afeitado y con suspensores, 
todo para simular un Gangster

Andres y Evy un año atrás. Muchas cosas han pasado
 desde entonces. Ahora viven en Mullumbimby, 
y cuidan de Leo, su primer hijo.

Mullumbimby nos espera!